jueves, 11 de febrero de 2010

Miga de Pan


Enloquecida, desesperada por la nada que sostengo
mas no basta tener la sombra, ni ser yo la sombra
y al que le basta con la miga, allá él
como a mi me bastó un día
Hoy no es ni suficiente tener una risa cada 100 días
y 99 siendo paloma de plaza olvidada
y aquel que se conforma con el beso de buenos días
conformismo de ellos, como yo me conformé un día
Hoy no basta con lo que un día bastó y me devolvió dolor
Se suponía que este aire nuevo era mucho mejor
que la asfixia terminó, pero no
es que ahora nos ahogamos por lo que no tenemos
y aquí yo no tengo nada
cuando hay dicha, uno olvida el mañana
pero uno espera el mañana cuando no hay dicha
pero aquí ni dicha ni mañana
Cegados los que caminan por la basura
y creen que ahí pueden encontrar flores
¡allá los ciegos! , como yo que me cegué casi una vida
No me basta con ser paloma
pero obstinada espero, porque tal vez cae algo
cuantos como yo andamos hoy en este parque
pero hoy lo veo y lo enfrento
Mediocre el que se queda por comodidad
Mediocre el que se queda por costumbre
como yo fui mediocre un día
y aunque no me basta con ser paloma
hoy quiero, porque por esta miga de pan y la mano que la da
mañana dejaré de serlo.

lunes, 11 de enero de 2010

Pretendía hablar de sombras


Pretendía hablar de tus sombras
expresar el sinsabor de tus miedos
con tus ojos negros enfocados en el dolor
una mezcla de algodón con tus manos
un héroe en el pecho y miel en los labios
Un animal en el último peldaño de arriba hacia abajo
blanco puro en la última puerta del alma
imitación de negro en todas las puertas falsas
el rojo intenso de tú sangre cargado de esperanza
un cuadro de luces en la mirada
el protagonista se pierde en la belleza que ignora
un ave enjaulada en trapos opacos
Pretendía hablar de sombras y la pretensión no cambió
como hormiga en busca de azúcar que jamás encontró
Un cielo en colores, un arpa de flores
no lo inventé en mi existencia
Aquí hay luz y no soy yo.

martes, 5 de enero de 2010

Nos Vemos al Caer el Sol


Hoy te fuiste de viaje mamá y espero que hayas escuchado cuando te grité que te extrañaría y la falta que harías en casa. Al decirme adiós traté de retenerte, pero tu expresión bastó para detener mi intento y sin más que decirme partiste. Quisiera poder haber alcanzado a preguntarte cuando volverías, pero ya era tarde.
Quise llamarte, pero olvidaste tu teléfono, le pregunté a papá si había otro número en donde ubicarte, pero me respondió distraído que a donde irías no existen los teléfonos. Me pregunto, que lugar tan extraño será ese, tal vez es uno de esos países de cuentos, como los que me narras antes de dormir cuando me siento mal o simplemente tengo miedo. ¿Qué pasa si me enfermo? ¿Le enseñaste a papá que debe hacer? ¿Le dijiste que debe acariciarme el pelo antes de dormir? Espero que si mamá...
Ha pasado muy poco tiempo desde que te fuiste y ya me haces falta, en 6 horas nadie me ha dado un abrazo y al parecer nadie se ha percatado que durante ellas he permanecido en el baño de este lugar tan extraño. Tal vez a ti te gustaría, todos han traído muchas flores, pero la gente parece triste, algunos lloran, otros simplemente permanecen en silencio, todos abrazan a papá y dicen palabras que no logro entender, de seguro si estuvieras me las explicarías. Al parecer papá te extraña tanto como yo, está tan triste y callado, me gustaría abrazarlo, pero camina de un lado a otro sin decirle nada a nadie.
Mamá tu nunca te habías ido de viaje sin mi, siempre me llevas a todas partes, ¿por qué esta ves no? No me conformo con tu respuesta, de que este viaje debes hacerlo sola y que algún día yo conoceré ese lugar, ¿por qué no ahora?
La abuela me ha sacado del baño y ya no quedan mas que papá, el abuelo, la abuela y yo, ella también parece triste, al despedirse sentí su cara mojada en lágrimas, tal vez se le perdió uno de sus gatitos, pero no me atreví a preguntarle para que no se pusiera mas triste. Tu siempre te ríes de ella cuando se le pierde uno y llega a casa llorando.
Han pasado casi dos días y papá me dejó un vestido negro sobre la cama, ese vestido el cual tú tanto odias, dices que no es color para una niña. Me veo tan triste con él. Los zapatos se me salen al caminar, al parecer no le avisaste a él que aún no aprendo a abrocharlos y tampoco que la comida chatarra me hace mal a la pansita, pero es lo único que hay en casa. Quisiera que estuvieras aquí para que nos cocinaras, a papá también le gustaría, porque mientras comíamos no paraba de llorar.
Hoy todos visten de negro y el sacerdote de los domingos habla de lo maravillosa que eres y a hora he entendido todo, tu alma es la que ha viajado, tu cuerpo se encuentra en esa hermosa cajita que papá ha comprado para ti. Él dice que le prometiste visitarnos en los sueños y que si te llamamos te convertirás en la brisa del viento para acariciarnos. También me prometió que pronto aprenderá hacer tu rol, pero yo sé que nunca nadie te podrá reemplazar. Mientras nos alejamos de ti me cuenta de que algún día volveremos a estar los tres juntos, yo solo espero la noche para preguntarte cuando será. Hasta siempre mamá.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Así está bien



Los arboles hacen reunión con el viento analizando nuestros pasos por este camino repetido, pero con pasos distintos. Cuesta sonreír sabiendo hacia donde vamos y ellos lo saben. Caen los minutos enredados en recuerdos de sabanas de color y un sol que alumbró a dos, caen en enredos de pies por las noches.
No calles, por favor no te quedes en ese silencio que me hace perderme en recuerdos y hacer un flash back de cada memento, distráeme con comentarios vacios, pero que mantienen ocupada a mi mente ahogada en lamento.
La costumbre llama mi mano a la tuya y tú mano a la mía como buscando ese refugio tangible, pero mi mente al darse cuenta le ordena retirarse y seguir el andar de mis pies una a cada lado, mientras que ellas obedecen arrepentidas.
No quisiera detenerme, pero mi andar se hace mas lento, no quisiera llegar porque aún me queda una vida por recordar. ¿Cuántas veces vi él derrumbe de mi cuerpo y de mi alma? ¿Cuántas veces sufriste por ver mi dolor? ¿Cuántas veces te desesperaste por no saber que hacer? Recuerdo el abismo de tu balcón, recuerdo tu cara de desesperación, tus ojos colmados de contener las lagrimas, para que yo te viera firme y sereno. Se que nunca fuiste quién más me entendió, pero acudí siempre a ti inconsciente, sabía que ese amor que ponías a mi disposición era la forma de sanarme, de calmar mi locura y mi dolor. Entonces me levantabas de los escombros y me ponías en tu espalda hasta ver que mis pies dejaban de temblar, me bajabas y tomabas mi mano.
¿Cuántas noches me abriste tu puerta en la madrugada en busca de refugio? ¿Cuántas veces acariciaste mi pelo hasta verme dormida? ¿Cuántas veces aceptaste mi sueño incontrolable? ¿Cuántas veces se nos pasó el tiempo sin darnos cuenta en esas 4 paredes? Tu cama siempre fue mas mía que tuya y no bastará con mil lavados a tu almohada para sacar mi perfume de ella.
¿Cuántas veces te salve de malas decisiones? ¿Cuántas veces te cuidé de hasta el mínimo dolor que la vida podría causarte? ¿Cuántas veces dejé de lado mis cosas porque tú me necesitabas contigo? ¿Cuánto hicimos él uno por él otro?
Entonces me distraes con algún comentario y me doy cuenta que he recordado todo lo bueno, pero es porque aún no es momento de las heridas, de los errores y de lo que hizo agonizar de a poco lo construido. En verdad ya no hay momento para ello, ya no hay tiempo. Llegamos y ni tú ni yo somos los mismos, las preguntas surgen de tu boca y mis respuestas no son alentadoras, a pesar de que ya lo habíamos hablado, todo esto era absolutamente necesario y mientras que con dolor voy contando lo que a ti te llega como disparo en el alma, yo me pregunto ¿ Qué nos pasó? Los cimientos de barro por las muchas heridas ya no soportaron más, se derrumbó de a poco y ya todo está en el suelo.
Ya está, es el fin y debo regresar a lo que hace ya un tiempo es mío y ya no es tuyo, ni lo tuyo mío. Esta vez en nuestros ojos se ve que es distinta a todas las veces que opte finalizar la historia. Esta vez soy capas de reconocer que hace mucho es imposible seguir forzando sentimientos. Lo intenté, pero ya no quiero seguir intentando. De prisa, mis ojos necesitan estallar...
El viento se sorprende y susurra con los arboles que te acompañan en el duelo hasta tú casa.

En mis propias cuatro paredes, en mi propia almohada, en mi propia cama mi lamento se ahoga en un charco de lagrimas, no quiero consuelo porque así está bien.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Como Fusil en el Alma


Como fusil en el alma, así se ha vuelto la noche
el lamento de la humanidad florece
y el respiro de tu sueño no es más que el llanto de la suerte
que te queda por esperanza, si el miedo ya te alcanza
¿Qué nos queda si tu te rindes? uno menos y la luz se vuelve triste
uno menos y la fe ya no existe
La espada del pirata ya se hunde en tu entraña
y tú te haces el que no entiende nada

Como fusil en alma, así se desvanecen tus promesas
el sueño de la humanidad se entierra con tú muerte
cruel cobarde, ni a ti pudiste salvarte
mientras que con la espada en la entraña aun gritas ¡libertad para el resto!
La humanidad huye de ti y de tus promesas con un frustrado lamento
El prójimo se derrumba a tus pies, mientras tú agonizas.

Como fusil en el alma, dejaste morir tu entorno
Como fusil en el alma, olvidaste lo que estuvo mas cerca
Como fusil en el alma, te olvidaste de lo tuyo
Como fusil en el alma, moriste antes de calmar el lamento
Como fusil en el alma, te olvidaste de que antes debías tú salvarte.

¿Qué nos queda si tú te rindes?

domingo, 13 de diciembre de 2009

Carta a mi conciencia


Quiero contarte que me he vuelto lo peor, despreciable, maldita y sin perdón de nadie.
Quisiera contarte que lo que estoy haciendo no se debe hacer y no por reglas morales obvias, ni por la ética de nadie, esto está mal por amor, es por eso que no debería hacerlo. Lo peor es que por eso mismo está bien, por amor, por un sueño, por una nube, por la luna y por ese cielo que nos cubre. ¿Me estarás comprendiendo? Yo creo que sí, tú más que nadie me conoce a la perfección. Voy de extremo a extremo, de polo a polo, de mano en mano, de mirada en mirada.
Jamás quise llegar en esta situación a este lugar, pero cuanto quise estar acá. Te confieso, soy lo peor, soy violenta y tierna, soy maldita y bendita, cuanto gozo siento por mi cuerpo en primavera y mi corazón de fiesta, como noche de año nuevo. Tú sabes que mi lucha fue constante, limpia y llena de amor y ahora tengo todo en mi pecho, mientras que me digo que soy despreciable y aun así me siento feliz. Te confieso soy una vil egoísta y cuanto me gusta, entonces se que tu me dirás, ¿Por qué te cuestionas si todo esto se irá? Es por eso que te digo, conozco cada parte de estas instancias, pero esta no se asemeja con ninguna, por eso es que al parecer lo he logrado y he llegado donde siempre soñé volver a estar. ¿O es qué acaso se volvió tan sueño, qué a hora en la realidad no lo se enfrentar? Es cierto, mi imaginación se olvidó de lo real y comenzó a volar por cielos indescriptibles y cansada de esperar tomó alas que mi cuerpo desconoce.
Querida conciencia, está mal por amor y está bien por amor. Está mal por distintos amores, separados en realidad y sueño, pero que al final el del sueño siempre ha sido él mas real, que jamás se rinde, que jamás se critica y que lo perdona todo.
Solo nos queda vivir y enfrentar, hasta poder decir esto así debía ser con una renuncia o un compromiso, con la utopía o la realidad... tan solo no me abandones, mas a hora que te siento tan lejos, solo de ti acepto juicios a mis hechos, a mis emociones, solo de ti quiero reproches.

Conciencia ayúdame a estar consiente...

atte. Tu complemento más animal y primitivo.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Danzando al borde del abismo


Me acostumbré a danzar al borde del abismo
Al compás de las notas de aquella melodía que jamás aprendí,
voy invocando movimientos antagónicos a mi existir
donde el riesgo está armado de valor, con la posibilidad imposible de caer
Mi cuerpo va expectante al sentir de estos movimientos
mientras que mis manos son los dolores que se agitan hasta no sentir
mis ojos la esperanza, mi vientre la alegría y en mi pecho su armonía
Debo continuar con este riesgo de caer en este abismo, de levantarme de él
seguir danzando al compas de las notas de esta melodía y tal vez seguir cayendo
El daño es un riesgo obvio en la melodía , llamada vida
jamás aprendida, por sus notas tan llenas de ironías
el amor es su excusa, el miedo su defecto, el bailarla su contexto.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Se nos va esta vida


En 90 días se me va la vida
en unas cuantas horas pierdo conciencia
y me vuelvo temerosa ante el futuro
insensible ante el pasado, arrogante en mi presente
Entonces ya no hay verso que me conmueva
Se nos va esta vida
y ustedes se van con ella.

El atardecer llegó con el abrigo del té
El amanecer nos amenaza con una llegada temprana
Mientras las horas se me hacen nada
y lo que ya no hicimos ya no podremos hacerlo
Se nos va esta vida
Deberíamos tener las manos llenas
pero el temor nos hace desprendernos de todo.

Mis 90 días van en una carrera y yo les hago batalla
ya no nos queda tiempo ni para soñar
Se nos va esta vida
Tomemos unas cuantas manos
Las experiencias más relevantes
No podemos seguir desprendiéndonos de todo
Se nos va esta vida y necesitamos sus armas.